San Francisco, 22 ene (EFE).- Yurelia y Fiorella Rocha Arias, las siamesas costarricenses que nacieron unidas por el pecho y fueron recientemente separadas en un hospital californiano, están ya prácticamente recuperadas, caminan solas y podrían regresar a casa en febrero.
Yurelia, Fiorella y su madre, Maria Elisabeth Arias, atendieron hoy a los medios de comunicación en el hospital infantil Lucile Packard en Standford (California), el mismo centro donde las gemelas fueron separadas el pasado 12 de noviembre.
Nadie diría que las niñas, de dos años de edad, superaron hace poco mas de dos meses una complicada cirugía de más de nueve horas en la que les fue separado el hígado y reparada la conexión entre las aurículas derechas de sus corazones.
Con vestidos idénticos pero chaquetas rosa y azul para poder distinguirlas, Yurelia y Fiorella se mostraron hoy seguras ante los periodistas, jugaron con ellos y caminaron por los pasillos del hospital, pero sin querer separarse demasiado de su madre.
Maria Elisabeth Arias, que es originaria de Nicaragua aunque vive en Costa Rica, agradeció con lágrimas en los ojos al personal del hospital por devolverla "con vida a mis hijas, que han vuelto a nacer en este centro" .
María dio también gracias a Dios, a los medios de comunicación, a los hospitales costarricenses, "a la gente de Costa Rica y Nicaragua por sus oraciones" y a la organización Mending Kids International, que organizó el traslado de las niñas a EEUU y ha corrido con los gastos de transporte y alojamiento.
"Nunca perdí la fe de que fueran separadas", dijo María, que añadió que confió en Dios para que "diera entendimiento a los doctores".
Aunque aún no ha sido confirmado, María cree que podrían regresar a casa en febrero y afirma que lo único que quiere hacer cuando llegue a Costa Rica es disfrutar de sus otros nueve hijos y de su marido Jose Luis. Leer Mas.

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