"En la mayoría de casos, estas visitas a emergencias se deben a ingestión no supervisada", afirmó la Dra. Melissa K. Schaefer, autora líder del estudio, de la División de promoción de la calidad de la atención de salud de los CDC.
Schaefer señaló que los 7,000 casos representan apenas menos del seis por ciento de las visitas a las salas de emergencia por todos los demás medicamentos combinados. "Cualquier medicamento en manos de un niño de tres años es un problema", afirmó. "Es importante que nos concentremos en esto, porque todas estas visitas a las salas de emergencia se pueden prevenir".
En el estudio, que fue publicado de manera preliminar en la revista Pediatrics y se publicó en línea el lunes, los investigadores usaron datos del proyecto del Sistema electrónico nacional de vigilancia de lesiones y Vigilancia cooperativa de los eventos farmacológicos adversos para analizar las visitas a emergencias debidas a fármacos contra la tos y los resfriados en 2004 y 2005.
Encontraron que los niños entre los dos y los cinco años conformaban el 64 por ciento de todas las visitas a los departamentos de emergencia debidas a reacciones adversas a los medicamentos contra la tos y el resfriado. Entre esos niños más jóvenes, el 80 por ciento de los problemas se debieron a ingesta no supervisada. En general, aproximadamente dos tercios de todos los niños estudiados terminaron en emergencias debido a ingesta no supervisada. Leer Mas.

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